La Judea Cora

 

La Judea de San Juan Diego, Nayarit: La Judea del pueblo Cora es una representación religiosa. Se trata de un teatro originario en el que los participantes son los miembros de la comunidad y todo el poblado es el escenario. Utilizan mímica, danzas, música, marchas, procesiones y rituales, así como cantos, rezos, pregones y gritos. Son indispensables las comidas, bebidas especiales, aromas de diferentes flores y el humo de tabaco, copal, cera y chile.

La celebración de la Judea en el barrio indígena de San Juan Diego corresponde al periodo del tiempo seco y luminoso de las fuerzas masculinas, cuando los Judíos-Estrellas-Venados invaden el mundo para fertilizarlo. El periodo ritual tiene inicio el miércoles de Ceniza y es también cuando los hombres de la comunidad, convertidos en guerreros del inframundo, asumen el compromiso de perseguir al Cristo-Sol-Maíz con el fin de castigarlo por haber cometido un delito extremo. El Cristo-sol resucita el Sábado Santo por la noche y los castiga.

Una comitiva de varones de San Juan Diego, encabezados por los Capitanes, realizarán todos los viernes de Cuaresma un recorrido, en fila y a paso marcial, por el circuito ceremonial y algunas áreas de la población; en estos recorridos, únicamente los Capitanes portan el sable que les es característico, usan sus ropas normales pues aún no se distinguen en bandos de Judíos blancos y negros. Al término de cada recorrido los Judíos-Estrellas-Venados ofrecen una oración en el pequeño templo de la comunidad.

Los días previos a la Semana Santa, los varones se entregan con ánimo y dedicación a los preparativos para su participación como Judíos, tallando sables, elaborando flautas de carrizo, tambores de parche y sonajas de concha de tortuga, confeccionando su atuendo, diseñando sus coronas de cuernos de venado y algunos otros ornamentos y accesorios que complementarán su caracterización. Un día antes de los días santos inician el ayuno y la abstinencia sexual. El resto de la comunidad se ocupa de tener listos los enseres, sustancias y alimentos que se ocuparán durante la celebración de la Semana Mayor.

Desde el Jueves Santo por la mañana los varones de la comunidad se transforman en Borrados o Judíos. Esto lo hacen embijándose el cuerpo con betún de olote quemado, arcilla blanca o bien con anilinas de colores, según sea el bando al que pertenecen o el momento dramático de la celebración. Portan la corona de cuernos de venado con tiras de colores de papel crepé que les caen por la espalda, el sable de madera, un pantaloncillo o short y algunos resonadores que se sujetan a la cintura, hechos de concha de tortuga, o bien de botellas con piedrecillas en el interior.

Entre los recorridos y evoluciones coreográficas que realizan los Judíos o Borrados incluyen de modo principal, aparte del circuito ceremonial, la plaza y el atrio del templo; son serpientes que se desplazan, se enrollan y desenrollan, siempre en actitud marcial que se acompaña con gritos y cantos de guerra.

El Viernes Santo los judíos acechan, capturan y ejecutan al Cristo-Sol-Maíz en sus personificaciones de niño, adulto y anciano. Luego se enfrentan cuerpo a cuerpo los blancos contra los negros, de tal manera que primero vence un bando y da muerte al contrario, para que éste resucite y los papeles se inviertan. Con esta acción las fuerzas de la oscuridad se autodestruyen y da inicio la secuencia de su derrota.

El Cristo-sol resucita el Sábado Santo por la noche y los castiga. La celebración concluye y los Judíos se arrepienten, deponen las armas, ofrecen disculpas por las fallas que hubieran cometido y agradecen a las autoridades de la comunidad haberles permitido realizar una vez más la Judea.

 

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